La alergia respiratoria no es exclusiva de los meses de primavera y verano. Es el caso de los pólenes de las arizónicas o cupresáceas que comienzan su polinización en el mes de diciembre, alcanzando sus máximas concentraciones en enero y febrero.

Este año, el descenso de las temperaturas mínimas durante los dos primeros meses del año ha retrasado la polinización habitual de estas especies. Tal y como explica el doctor Ángel Moral, presidente del Comité de Aerobiología de la Sociedad Española de la Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), la subida de las temperaturas en marzo producirá síntomas intensos y prolongados en los alérgicos a cupresáceas”.